"Si uno se deja domesticar, corre el riesgo de llorar un poco". El principito.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Hoy sí.

Me gusta despertarme y quedarme en la cama, mirando el techo, o enterrada entre la almohada. Y pensar, me gusta esta manera de pensar. Cuando sabes que no hay prisa y que puedes demorarte todo el tiempo que haga falta... y reflexiono, que estoy haciendo, hacia dónde oriento mi vida, si todas las decisiones que tomo están ayudándome a ir por el buen camino....y no puedo dejar de responderme que sí.
Sí, aunque la idea de repetir curso no me agrada, será bueno para prepararme más y sacar más nota. Sí, la relación que estoy estableciendo con mis padres va cada vez mejor, y sólo necesito un pequeño esfuerzo por mi parte. Sí, Júcar me da exactamente lo que necesito. Sí, estar con él es lo que me hacía falta y lo mejor que he hecho en años...y sí, por fin puedo decir que soy muy feliz. Sí, cierto, podría disponer de más tiempo libre...pero todo no se puede tener. =)

lunes, 20 de septiembre de 2010

Estrés


Me levanto a las ocho,vístete, bébete un Burn a toda prisa aunque te joda el estómago, y vuelve a las clases, esas clases que te sabes absolutamente de memoria. Lucha toda la mañana por no quedarte dormida y reza todo lo que sepas para que pase la mañana rápido. Hora de comer; un poco de relax. No te alegres, en una hora vuelves a encerrarte. Sigue dos horas más. Corre, sal a la puerta. Ahí te esperan dos horas muertas en un coche mientras esperas para hacer prácticas. Eso si no te toca ir al repaso de tu asignatura favorita...

Vuelve a casa; limpia las tortugas, cámbiate, cena, haz los deberes, pasa apuntes. Pero corre, Corre!!

Y en medio de todo el caos, todo el estrés, todo el sinvivir...él. Ahí le tienes, él.

Y todo se calma...ya no hay prisas. Se acabó el estrés, sólo existe él. Qué paz...eres exactamente lo que necesitaba.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Sin barreras.


Ay, ay que nervios. Ay, que te me acercas. Ay, que tiemblo. Ay, que me acaricias...ay, que me besas. Ay, como te quiero. Sólo tú haces que los escalofríos entren y salgan de mi cuerpo sin parar; sólo tú haces que mi pulso que no se encuentra se acelere. Tú, ahí sereno, evitando mirarme para darme voto de expresión; tú, mirada intimidatoria que me enamora. Y te hablo, te hablo y no te miro; ay, que verguenza. Pero sí, al fin esa barrera se rompió; y ahora ya lo tienes todo de mí, ahora ya me entregué a las riendas de nuestra historia. Y aquí me tienes ya, feliz, tranquila, confiada. Y espero que esta sensación dure mucho tiempo.

Óyeme: Te Quiero.