"Si uno se deja domesticar, corre el riesgo de llorar un poco". El principito.

jueves, 24 de junio de 2010

Olvídate de mí.

Das un paso. Sonríes por haberlo dado. Te mantienes, y piensas que ahí te vas a quedar, firme, poderosa. Has triunfado; has dado el GRAN paso. Por fin has vencido el miedo, ahí estás, negando lo evidente. Él surge de la nada. Te mira con sus ojos penetrantes y misteriosos. Te alarga la mano, te sonríe quedamente, te invita a su mundo de ilusiones. Tienes dos opciones; retroceder y acompañarle, ceder, caer en algo que nunca existió...o mantenerte en tu decisión, firme, trascendente, valiente. Tú decides...
Mi problema? Yo nunca he sido valiente.