
Oh, amor pendenciero, oh, odio amoroso, todo creado de la nada...oh, pesada ligereza, seria vanidad...deforme caos de bellas formas...pluma de plomo..?
Qué razón tenía nuestro Romeo; todo creado de la nada. Y aquí me tienes, un día más, acalorada por llegar a su casa y conseguir un beso que me eleve hasta las nubes y me haga sonreír mientras vuelvo a casa, contenta de haber avanzado un poco más....para que luego, al intercambiar palabras con él, me diga que no siente nada por mí y que procure no pillarme por él....y comprenda que, una vez más, mi imaginación es demasiado poderosa en mi vida, y yo demasiado ingenua.
Y mientras, con buenas palabras le niego haberme pillado por él, cuando en realidad mis lágrimas resbalan por mi cara al saber que estoy enamorada...tal vez el hecho de entregarme por completo a él no fue lo mejor...para mí.