"Si uno se deja domesticar, corre el riesgo de llorar un poco". El principito.

martes, 3 de agosto de 2010

Feliz Cumpleaños



Despierto, de repente, con calor. No sé que hora és, si de día o de noche. Me da igual, sinceramente.
'Anoche, soñé contigo. Eras tan dulce, tan especial...'
Abro los ojos. Y esa habitación extraña? Giro la cabeza...vaya, no fue un sueño. Ahí estaba él, en la otra cama, dormido, de espaldas a mí, sin camiseta. Tan adorable.
Y pienso...y mi consciencia trabaja al cien por ciento para intentar reestructurar todo lo sucedido. Y imágenes vienen a mí; la discoteca, los bailes, las miradas. Van desfilando cual procesión por mi mente; los roces, las risas, la embriagadez.
De repente, se congela en mi cerebro una parte importante de los hechos.
Su cara a escasos dos centímetros de la mía, pudiendo notar su respiración, con sus ojos clavados como espadas en lo míos...confesando que me quería? Que me había querido siempre, y que conmigo era feliz?
Giro la cabeza; él sigue ahí, durmiendo. No es un sueño.
Y recordé mis palabras en sus oídos...feliz cumpleaños, amor.
Y en esa felicidad suprema, por mi mente pasó él...la otra cara de la moneda. Vaya.